La tiara Napoleónica

Cuando se piensa en tiaras lo primero que se nos viene a la mente es, diamantes y una buena cantidad de gemas, pero existe una que no posee ningún tipo de piedras preciosas; y sin embargo, sobresale por su gran belleza, es la famosa Tiara Napoleónica o Cut steel tiara. 

 

Se dice que entre 1810 y 1814, se creó esta pieza de arte para Hortensia de Beauharnois, hija de Napoleón Bonaparte, quien más tarde convirtió en Reina de Holanda por su matrimonio con Luis Bonaparte.


Esta joya llegaría a la familia real sueca a través de la Reina Josefina, sobrina de la Reina Hortensia, al contraer matrimonio con el Rey Óscar I de Suecia.


Esta tiara es una obra perfecta de la orfebrería. Sus adornos son representaciones de vegetales con hojas de roble, bellotas, flores y plumas.


A diferencia de otras piezas, carece de piedras preciosas, y está hecha en oro, plata y acero cortado y pulido a mano, de manera que cada pequeña faceta del acero refleja la luz de manera única, así se produce un efecto de brillo similar al de los diamantes.


A pesar de tener un poco más de dos siglos, se considera un símbolo de innovación y audacia. Su diseño versátil permite que se adapte a diferentes estilos de peinados. 


Durante todo este tiempo esta tiara ha sido utilizada por diferentes reinas y princesas suecas, siendo las más contemporáneas, la Reina Silvia, quien la rescató de un armario empolvado y la mandó a restaurar.

 

Esta pieza, hoy día, es una de las favoritas de la heredera al trono. La Princesa Victoria de Suecia, la ha lucido en varias ocasiones, con estilo y orgullo.


La tiara napoleónica es una pieza artesanal de gran valor que merece ser conocida por su singularidad y valor histórico.


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